Comentarios TJTexto diario
English

Texto diario

Pastoreen el rebaño de Dios que está a su cuidado, sirviendo de superintendentes

Miércoles, 16 de septiembre de 2026

"Pastoreen el rebaño de Dios que está a su cuidado, sirviendo de superintendentes" (1 Ped. 5:2)

Reflexión para hoy

La comparación con un pastor dice mucho sobre el trabajo de los ancianos. Un pastor no se limita a dar instrucciones desde lejos; observa, protege, alimenta y procura notar cuándo una oveja necesita atención especial. Pensar en eso me ayuda a valorar mejor muchas labores que quizá no veo. Un discurso, una visita, una reunión para atender un problema o la organización de la predicación suelen requerir tiempo, preparación y energía que los demás no siempre percibimos.

Este texto también me invita a pensar en cómo puedo facilitar su trabajo. Puedo ser accesible cuando intentan conocerme, aceptar consejo sin interpretar automáticamente una observación como una crítica personal y avisar cuando realmente necesito ayuda, en vez de esperar que adivinen lo que me ocurre. También puedo cuidar mis expectativas. Los ancianos aman a la congregación, pero siguen siendo hombres imperfectos con familia, trabajo y límites físicos.

Una aplicación sencilla sería agradecer de manera específica. En vez de decir solo “gracias por todo”, podría mencionar un discurso que me ayudó, una visita que me dio ánimo o una cualidad que aprecio. Ese reconocimiento puede ser muy oportuno para alguien que constantemente está dando de sí.

Jehová usa a hombres imperfectos para cuidar un rebaño precioso. Cuando coopero, oro por ellos y muestro gratitud, contribuyo a que ese pastoreo sea una fuente de paz y seguridad para la congregación.