Lamentaciones 4:1
Lamentaciones 4:1 describe el oro fino que se oscurece y las piedras santas tiradas en cada esquina. Jerusalén había sido preciosa, y Jehová había advertido lo que pasaría. Eso me enseña que él cumple su palabra, aun cuando duele, y que puedo confiar también en sus promesas de bendición.
Con Lamentaciones 4:1 valoro lo que de verdad tiene precio. Puedo preguntarme si estoy cuidando mi amistad con Jehová más que mis cosas. Si el oro puede perder su brillo, lo más sensato es invertir en lo que no se estropea. Mi lealtad a Dios no pierde su brillo con el tiempo, a diferencia del oro del versículo, que se oscureció.
Aprendo en Lamentaciones 4:1 que lo valioso puede perder su brillo. El oro fino se oscurece y las piedras santas quedan tiradas en las calles. Así quedó Jerusalén tras la destrucción. Eso me enseña que ninguna posición ni ninguna riqueza es segura, si dejamos de obedecer a Jehová.