4. Empecemos conversaciones
Duración: (3 mins.)
Lección: lmd lección 1 punto 5
Indicación: DE CASA EN CASA. Enseña una verdad bíblica. Si quieres, puedes utilizar una de las que aparecen en el apéndice A del folleto Una obra de amor.
Guion
Publicador: Buenos días. Estamos haciendo una visita breve a los vecinos con una pregunta que casi todos nos hemos hecho alguna vez. ¿Cree que llegará un momento en que la gente pueda vivir sin miedo a las malas noticias?
Amo de casa: Sería bonito, pero no lo veo muy probable. Cada año parece que aparece un problema nuevo.
Publicador: Entiendo por qué lo dice. Justamente por eso me gusta una promesa muy corta de la Biblia. Está en Salmo 37:10, 11. No voy a leer todo el pasaje; la idea es que la maldad desaparecerá y la gente pacífica disfrutará de verdadera seguridad.
Amo de casa: Eso suena bien, pero siempre ha existido gente mala.
Publicador: Es verdad. Si dependiera solo de que la humanidad cambie por sí misma, sería difícil esperar algo distinto. La pregunta interesante es quién puede producir ese cambio.
Amo de casa: Supongo que usted dirá que Dios.
Publicador: Sí, pero no quiero que lo acepte solo porque yo lo digo. La Biblia habla de un gobierno de Dios que actuará sobre la Tierra. Jesús lo llamó el Reino de Dios.
Amo de casa: He escuchado esa expresión, pero nunca he sabido exactamente qué significa.
Publicador: A mucha gente le pasa. Algo que me gusta es que la Biblia no presenta ese Reino como una sensación dentro del corazón. Lo presenta como un gobierno real que puede resolver problemas que los humanos no han podido solucionar.
Amo de casa: ¿Y eso incluiría problemas como la violencia o las guerras?
Publicador: Sí. Isaías 2:4 promete un futuro en que las personas dejarán de aprender la guerra. Esa promesa no depende de que todos los gobiernos actuales se pongan de acuerdo. Depende de la autoridad del Reino de Dios.
Amo de casa: Eso sería un cambio enorme.
Publicador: Exactamente. Por eso vale la pena investigar cuándo actuará ese gobierno.
Amo de casa: ¿Y cuándo se supone que hará eso?
Publicador: Esa es una buena pregunta. Hay varias señales que la Biblia relaciona con el tiempo en que ese gobierno actuaría. La próxima vez, si quiere, podemos ver una sola de esas señales y compararla con lo que vemos hoy.
Amo de casa: Sí, podría ser.
Publicador: Perfecto. Entonces me quedo con esta idea: la Biblia promete que la inseguridad no será permanente. La próxima vez vemos por qué hay razones para pensar que ese cambio no está tan lejos.
La demostración presenta una verdad bíblica sencilla desde el comienzo y deja espacio para que la persona exprese lo que piensa. El publicador usa un texto breve, hace una pregunta natural y termina dejando un tema concreto para otra conversación.