Comentarios de esta semana
Estudio de congregación del 1 al 7 de junio
Encuentra la lectura de las lecciones 90 y 91, preguntas, respuestas, referencias bíblicas y aplicaciones prácticas para preparar el Estudio de congregación de esta semana.
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Lecciones 90 y 91 en una sola página
Aquí encuentras primero la lectura de cada lección y después las preguntas con respuestas, para seguir mejor el relato y preparar comentarios claros para la reunión de entre semana.
Jesús muere en el Gólgota
Esta lección repasa el juicio final ante Pilato, la ejecución de Jesús y el amor que siguió mostrando por otras personas aun en sus últimas horas.
Lectura de la lección 90
Párrafo 2
LecturaLuego Pilato envió a Jesús a Herodes, el gobernador de Galilea, para ver si él encontraba de qué acusarlo. Herodes vio que Jesús no había hecho nada malo y lo envió de nuevo a Pilato. Entonces, Pilato le dijo a la gente: “Ni Herodes ni yo vemos que este hombre sea culpable de nada. Voy a dejarlo libre”. Pero la gente gritaba: “¡Mátalo! ¡Mátalo!”. Los soldados le dieron latigazos, le escupieron y lo golpearon. Le pusieron una corona de espinas y se burlaron de él diciendo: “¡Buenos días, rey de los judíos!”. Pilato le dijo otra vez a la gente: “Yo no veo que este hombre haya hecho nada malo”. Pero ellos gritaban: “¡Clávalo en el madero!”. Así que Pilato entregó a Jesús para que lo ejecutaran.
Párrafo 3
LecturaEntonces, se llevaron a Jesús a un lugar llamado Gólgota. Lo clavaron a un madero y lo dejaron colgado allí. Jesús le oró a Jehová: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. La gente se burlaba de Jesús diciéndole: “¡Si eres el Hijo de Dios, bájate del madero y sálvate!”.
Párrafo 4
LecturaUno de los delincuentes que estaba colgado al lado de Jesús le dijo: “Acuérdate de mí cuando entres en tu Reino”. Jesús le prometió: “Estarás conmigo en el Paraíso”. Por la tarde, hubo una oscuridad que duró tres horas. Algunos de los discípulos se quedaron de pie cerca del madero, incluso María, la madre de Jesús. Él le pidió a Juan que cuidara de María como si fuera su propia madre.
Párrafo 5
LecturaAl final, Jesús dijo: “¡Se ha cumplido!”. Agachó la cabeza y dio su último suspiro. En ese momento, hubo un terremoto muy fuerte. La gran cortina del templo que separaba el Santo del Santísimo se rompió por la mitad. Entonces, un oficial del ejército dijo: “Está claro que este hombre era el Hijo de Dios”.
Preguntas y respuestas de la lección 90
¿Por qué dejó Pilato que mataran a Jesús?
2 respuestasPilato dejó que mataran a Jesús porque cedió al miedo al hombre y a la presión de la multitud. Aunque él mismo reconoció públicamente en varias ocasiones que Jesús no era culpable de nada, y a pesar de que el gobernador Herodes coincidió con él, Pilato prefirió complacer los gritos e instigaciones de la muchedumbre y de los líderes religiosos para evitar disturbios y proteger su propia posición política.
Al analizar el relato bíblico, vemos que Pilato actuó de forma cobarde y sin justicia. Cedió ante el chantaje emocional y las acusaciones de los sacerdotes principales. A pesar de saber que Jesús era inocente, permitió que lo azotaran, se burlaran de él y, finalmente, lo entregó para ser ejecutado en el madero solo para calmar la presión social del momento.
Jesús se preocupaba más por otros que por él mismo, ¿cómo lo demostró?
2 respuestasJesús demostró este hermoso amor abnegado de tres maneras muy conmovedoras mientras estaba sufriendo en el madero. Primero, le oró a Jehová pidiendo que perdonara a los soldados que lo estaban ejecutando. Segundo, consoló al delincuente arrepentido que estaba a su lado prometiéndole que estaría con él en el Paraíso. Y tercero, se preocupó por el bienestar futuro de su madre, María, al encomendarle su cuidado a su amado discípulo Juan.
Lo demostró al no enfocarse en su propio dolor físico o en las terribles burlas de la gente. Hasta su último suspiro, la prioridad de Jesús fue dar consuelo y protección a quienes lo rodeaban. Su mente no estaba en salvarse a sí mismo, sino en cumplir fielmente la voluntad de su Padre para que toda la humanidad tuviera la oportunidad de recibir el perdón de sus pecados.
Referencias bíblicas de la lección 90
2 Corintios 1:20
Este texto resalta que la muerte fiel de Jesús en el madero de tormento era el paso legal necesario para garantizar que todas las promesas de Jehová se cumplan sin falta. Al mantener su integridad perfecta hasta el final, Jesús validó el propósito divino, asegurando que bendiciones como el Paraíso terrestre sean una realidad absoluta para nosotros.
Juan 19:30
Estas últimas palabras de Jesús indican que completó con éxito absoluto la comisión que Jehová le dio en la Tierra. Al mantenerse leal ante la prueba más difícil, demostró que un ser humano perfecto sí puede ser fiel a Dios bajo cualquier circunstancia, santificando el nombre de Jehová y proveyendo el rescate correspondiente.
Lucas 23:43
Esta promesa al malhechor refleja la maravillosa misericordia de Jehová y de Jesús. Nos explica que el Reino de Dios transformará la Tierra en un paraíso real donde incluso los injustos que no tuvieron la oportunidad de conocer a Dios tendrán una resurrección, dándonos un motivo muy fuerte para valorar el rescate.
Lecciones prácticas para nuestra vida
No ceder a la presión
El contraste entre la actitud de Jesús y la de Pilato nos enseña que nunca debemos ceder a la presión de grupo ni al miedo al hombre. En la escuela, el trabajo o con familiares no Testigos, cuando nos presionen para quebrantar los principios bíblicos, debemos imitar el valor de Jesús y ponernos firmes de parte de la verdad, sin importar las consecuencias.
Cuidar de la familia
La forma en que Jesús cuidó de su madre María, aun estando en una situación de vida o muerte, destaca la importancia de atender a nuestra familia. Esto nos enseña de forma práctica que los cristianos verdaderos debemos velar por el bienestar físico, emocional y espiritual de nuestros padres y familiares mayores, viendo esto como una parte fundamental de nuestro servicio sagrado.
Estar listos para perdonar
El perdón que Jesús ofreció a quienes lo maltrataban nos da un gran ejemplo para nuestra convivencia en la congregación. Si Jesús fue capaz de perdonar en una situación tan extrema, nosotros debemos estar listos para pasar por alto las ofensas menores, evitar el resentimiento y mantener siempre la paz y la unidad con nuestros hermanos de fe.
Fortalecer la fe en el Hijo de Dios
Ver los sucesos milagrosos que ocurrieron cuando Jesús murió, como el terremoto y el hecho de que la cortina del templo se rasgara, fortalecen nuestra fe en que él verdaderamente es el Hijo de Dios. Esto nos motiva a seguir apoyando fielmente a su Reino con nuestras energías, tiempo y recursos, sabiendo que nuestro servicio a Jehová nunca es en vano.
La resurrección de Jesús
Esta lección ayuda a seguir lo que ocurrió desde la tumba vacía hasta las apariciones de Jesús que fortalecieron la fe de sus discípulos.
Lectura de la lección 91
Párrafo 1
LecturaDespués que Jesús murió, un hombre rico llamado José le pidió permiso a Pilato para quitar el cuerpo de Jesús del madero. José envolvió el cuerpo de Jesús en telas de lino de buena calidad, con especias aromáticas, y lo puso en una tumba nueva. Luego mandó que rodaran una gran piedra para tapar la entrada. Los sacerdotes principales le dijeron a Pilato: “Nos preocupa que los discípulos de Jesús roben el cuerpo y digan que él resucitó”. Así que Pilato les dijo: “Sellen la tumba y pongan guardias”.
Párrafo 2
LecturaTres días más tarde, unas mujeres fueron a la tumba temprano por la mañana. Descubrieron que alguien había hecho rodar la piedra, y la tumba estaba abierta. Dentro de la tumba había un ángel, que les dijo: “No tengan miedo. Jesús ha resucitado. Díganles a los discípulos que vayan a Galilea a encontrarse con él”.
Párrafo 3
LecturaMaría Magdalena fue rápido a buscar a Pedro y a Juan. Les dijo: “Alguien se ha llevado el cuerpo de Jesús”. Pedro y Juan fueron corriendo a la tumba. Cuando vieron que estaba vacía, regresaron a sus casas.
Párrafo 4
LecturaDespués, María volvió a la tumba. Allí dentro vio a dos ángeles y les dijo: “No sé adónde se han llevado a mi Señor”. Entonces vio a un hombre y pensó que era el jardinero. Le preguntó: “Señor, por favor, dime dónde lo has puesto”. Cuando el hombre respondió: “¡María!”, ella se dio cuenta de que era Jesús. Ella dijo: “¡Maestro!”, y se agarró de él. Jesús le dijo: “Diles a mis hermanos que me has visto”. Enseguida, María se fue corriendo y les contó a los discípulos que había visto a Jesús.
Párrafo 5
LecturaMás tarde, ese mismo día, dos discípulos iban de Jerusalén a Emaús. Un hombre se puso a caminar con ellos y les preguntó de qué estaban hablando. Ellos le dijeron: “¿No te has enterado? Hace tres días, los sacerdotes principales mandaron matar a Jesús. Ahora unas mujeres están diciendo que él está vivo”. El hombre les preguntó: “¿Es que no creen en los profetas? Ellos dijeron que el Cristo tenía que morir y después ser resucitado”. Luego siguió explicándoles más cosas de las Escrituras. Al llegar a Emaús, los discípulos le pidieron que se quedara con ellos. Cuando estaban cenando, él hizo una oración por el pan, y los discípulos se dieron cuenta de que el hombre era Jesús. Entonces desapareció.
Párrafo 6
LecturaLos dos discípulos se fueron corriendo a Jerusalén. Llegaron a la casa donde se habían reunido los apóstoles y les contaron lo que había pasado. Mientras estaban dentro de la casa, Jesús se les apareció. Al principio, los apóstoles no podían creer que era Jesús. Pero él les dijo: “Miren mis manos, tóquenme. Estaba escrito que el Cristo se levantaría de entre los muertos”.
Preguntas y respuestas de la lección 91
¿Qué pasó cuando las mujeres fueron a la tumba de Jesús?
2 respuestasCuando las mujeres llegaron muy temprano a la tumba, se llevaron la gran sorpresa de que la enorme piedra de la entrada había sido retirada y el sepulcro estaba abierto. Al entrar, se encontraron con un ángel que les dio la maravillosa noticia de que Jesús había resucitado y les encargó que avisaran a los demás discípulos para que fueran a Galilea a encontrarse con él.
Al principio hubo mucha confusión debido al asombro. María Magdalena corrió a avisar a Pedro y a Juan pensando que se habían robado el cuerpo. Pero después, cuando María regresó a llorar junto a la tumba, el propio Jesús resucitado se le apareció; ella inicialmente lo confundió con el jardinero, pero al escuchar que la llamaba por su nombre, lo reconoció de inmediato y corrió con gran alegría a testificarles a los apóstoles que el Señor estaba vivo.
¿Qué pasó en el camino a Emaús?
2 respuestasEn ese camino, dos discípulos iban tristes y conversando sobre la ejecución de Jesús cuando el propio Jesús resucitado se les unió, aunque ellos no lo reconocieron. Jesús aprovechó el trayecto para consolarlos y corregir su falta de fe, explicándoles con paciencia, a través de las Escrituras y los profetas, por qué era necesario que el Cristo sufriera y fuera resucitado de entre los muertos.
Lo más emocionante pasó al final del viaje. Estos dos discípulos invitaron al caminante a cenar con ellos en Emaús. En el momento en que Jesús hizo una oración por el pan y lo partió, a ellos se les abrieron los ojos y se dieron cuenta de que era su Maestro, justo antes de que él desapareciera. Esto los llenó de tanto entusiasmo que regresaron corriendo esa misma noche a Jerusalén para relatarles este emocionante suceso a los apóstoles.
Referencias bíblicas de la lección 91
Juan 14:6
Este texto encaja perfectamente con el milagro de la resurrección. Al levantar a su Hijo de la muerte, Jehová demostró que Jesús es el único medio o “camino” para acercarnos a Dios y obtener la “vida” eterna. Su resurrección probó que todas sus enseñanzas eran “la verdad” y nos da la garantía absoluta de que la promesa de la resurrección futura se cumplirá sin falta.
Lucas 24:25-27
Aquí notamos cómo enseñaba Jesús. Él no intentó convencerlos simplemente con un despliegue de poder, sino razonando con ellos a partir de las Santas Escrituras. Esto nos da un patrón muy importante para nuestro ministerio; al predicar, siempre debemos dirigir la atención a la Biblia para que la fe de las personas se base en la Palabra de Dios y no en opiniones humanas.
Mateo 28:9, 10
En este pasaje, Jesús resucitado saluda a las mujeres y les dice: “Vayan, avísenles a mis hermanos”. Es muy conmovedor notar que, a pesar de que los apóstoles lo habían abandonado la noche de su arresto, Jesús todavía los llamaba “mis hermanos”. Esto nos enseña cuánto valora Jesús la lealtad a largo plazo y cómo perdona con ternura las debilidades humanas.
Lecciones prácticas para nuestra vida
Ser valientes cuando haga falta
El ejemplo de José de Arimatea nos enseña a ser valientes cuando las circunstancias lo exigen. Él era un hombre rico y miembro del tribunal, pero se arriesgó a pedir el cuerpo de Jesús para darle una sepultura digna. Esto nos anima a no ocultar nuestra identidad como testigos de Jehová en nuestro entorno y a estar listos para defender nuestra fe con valor.
Nada detiene el propósito de Jehová
La insistencia de las autoridades por sellar la tumba y poner guardias nos recuerda que ningún esfuerzo humano o político puede detener el cumplimiento del propósito de Jehová. Aunque los enemigos de la verdad intenten ponerle obstáculos a la organización de Dios o a la obra de predicación, la victoria de Jehová siempre está garantizada.
Dejar que arda el corazón
Los discípulos de Emaús mencionaron que su corazón ardía mientras Jesús les explicaba las Escrituras en el camino. Esto nos enseña que el estudio personal y la meditación profunda en la Palabra de Dios no deben ser algo mecánico; deben conmover nuestras emociones y avivar nuestro deseo de servir a Jehová con entusiasmo.
Construir una fe sólida
El hecho de que Jesús se les apareciera a los apóstoles y les permitiera tocar sus manos demuestra lo considerado que es. Él entendía que para ellos era difícil creer algo tan asombroso, así que les dio pruebas palpables para disipar sus dudas. De igual manera hoy, mediante las publicaciones y las reuniones, Jehová nos da suficiente alimento espiritual para mantener nuestra fe sólida.
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Comentario breve recomendado
Esta semana me enseña que Jesús se mantuvo fiel hasta la muerte y siguió pensando en otros, y que su resurrección confirmó plenamente las promesas de Jehová. Eso me anima a ser valiente, a perdonar, a confiar en el rescate y a fortalecer mi fe en que Jesús está vivo y reina.
Puedes usar esta idea como base y adaptarla a tus propias palabras.Sigue explorando el Estudio de congregación
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El contenido está ordenado para seguir el estudio con más facilidad: primero los párrafos de lectura, luego las preguntas con respuestas y después los textos finales y las aplicaciones. Así puedes encontrar mejor la idea que necesitas comentar en la reunión.
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Una ayuda para tu preparación personal
Estos comentarios son ideas de apoyo para preparar una participación en la reunión de entre semana. Te recomendamos revisar siempre las publicaciones oficiales y usar estas sugerencias como una guía para ordenar tus propias ideas con respeto, claridad y sinceridad.
Los sacerdotes principales se llevaron a Jesús al palacio del gobernador. Allí Pilato les preguntó: “¿De qué acusan a este hombre?”. Ellos respondieron: “¡Dice que es rey!”. Pilato le preguntó a Jesús: “¿Eres tú el rey de los judíos?”. Jesús le contestó: “Mi Reino no es parte de este mundo”.