Arrestan a Jesús
Esta lección ayuda a seguir paso a paso lo que ocurrió en Getsemaní y muestra cómo Jesús se mantuvo fiel, pacífico y atento al bienestar de sus discípulos incluso en el momento de su arresto.
Lectura de la lección 88
Párrafo 1
LecturaPárrafo 2
LecturaEnseguida llegó Judas, con un gran grupo armado con espadas y garrotes. Sabía dónde encontrar a Jesús porque había ido con él y los apóstoles a ese jardín muchas veces. Judas les había dicho a los soldados que él les iba a mostrar quién era Jesús. Fue derecho adonde Jesús y le dijo: “Hola, Maestro”, y le dio un beso. Jesús le dijo: “Judas, ¿me traicionas con un beso?”.
Párrafo 3
LecturaJesús dio un paso al frente y le preguntó a los hombres: “¿A quién buscan?”. Ellos dijeron: “A Jesús el Nazareno”. Él les contestó: “Soy yo”. Ellos retrocedieron y cayeron al suelo. Jesús les preguntó de nuevo: “¿A quién buscan?”. Y ellos otra vez respondieron: “A Jesús el Nazareno”. Jesús les contestó: “Ya les dije que soy yo. Así que dejen que estos hombres se vayan”.
Párrafo 4
LecturaCuando Pedro se dio cuenta de lo que estaba pasando, sacó una espada y le cortó la oreja a Malco, que era esclavo del sumo sacerdote. Pero Jesús le tocó la oreja y lo curó. Entonces le dijo a Pedro: “Guarda tu espada. Porque si luchas con la espada, morirás por la espada”. Los soldados agarraron a Jesús y le ataron las manos, y los apóstoles huyeron. Luego, la gente se llevó a Jesús a ver al sacerdote principal Anás. Él interrogó a Jesús y lo mandó a la casa del sumo sacerdote, Caifás. Pero ¿qué pasó con los apóstoles?
Preguntas y respuestas de la lección 88
¿Qué pasó en el jardín de Getsemaní?
3 respuestasEn Getsemaní, Jesús oró con angustia, recibió fuerzas de Jehová, protegió a sus discípulos y se dejó arrestar con valor para cumplir la voluntad de su Padre.
En Getsemaní ocurrieron varios sucesos muy impactantes. Primero, vemos que Jesús se sentía profundamente angustiado y se apartó para buscar el apoyo de su Padre mediante una oración muy intensa. Aunque él estaba sufriendo mucho, sus apóstoles se quedaron dormidos. Poco después, llegó Judas con una muchedumbre armada y traicionó a Jesús con un beso para que los soldados supieran a quién arrestar.
Algo muy destacado que pasó allí fue que Jesús demostró un gran valor. Cuando los soldados llegaron, él dio un paso al frente para identificarse y les pidió que dejaran ir a sus apóstoles para protegerlos. También vimos la reacción impulsiva de Pedro, quien le cortó la oreja a Malco, pero Jesús calmó la situación, sanó al hombre y se dejó arrestar pacíficamente para que se cumpliera la voluntad de Jehová.
Al analizar este relato, vemos que Jehová respondió de inmediato a la oración de su Hijo enviando a un ángel para fortalecerlo. Esto nos muestra el ambiente de tensión espiritual que se vivió en el jardín, donde a pesar del cansancio de los discípulos y la traición de Judas, Jesús se mantuvo firme y totalmente decidido a cumplir con su comisión en la Tierra.
¿Qué aprendemos de lo que Jesús hizo esa noche?
3 respuestasEsa noche Jesús enseñó sumisión a la voluntad de Jehová, paz frente a la violencia y amor abnegado por sus discípulos.
Aprendemos una lección muy valiosa sobre la importancia de la sumisión a la soberanía de Jehová. Cuando Jesús oró: “Que se haga tu voluntad”, nos dejó el ejemplo perfecto de que nuestras oraciones siempre deben reflejar el deseo de que se cumpla el propósito de Dios, incluso cuando estemos pasando por pruebas muy dolorosas o situaciones que nos causen mucha angustia.
Nos enseña a ser personas pacíficas y a confiar en la protección de Jehová en vez de recurrir a la violencia. Cuando Jesús le dijo a Pedro: “Guarda tu espada”, dejó claro que los cristianos verdaderos no usamos armas físicas para defendernos. Esta lección es muy práctica hoy en día porque nos ayuda a mantener nuestra estricta neutralidad cristiana a pesar de los conflictos del mundo.
Jesús nos demostró lo que significa el amor abnegado y el pastoreo tierno. Aun en el momento en que lo iban a arrestar, su prioridad fue cuidar a sus ovejas al decirle a los soldados: “Dejen que estos hombres se vayan”. Esto nos anima a los siervos de Jehová a preocuparnos siempre por el bienestar espiritual y físico de nuestros hermanos, poniendo el amor al prójimo en primer lugar.
Referencias bíblicas de la lección 88
Juan 16:33
Este texto se conecta perfectamente con lo que pasó esa noche. Jesús les advirtió a sus discípulos que en este sistema de cosas tendríamos sufrimientos y persecución, tal como él la estaba sufriendo en Getsemaní. La lección para nosotros es que, si imitamos la fe y el valor de Jesús, nosotros también podremos “vencer al mundo” y mantener nuestra integridad ante cualquier prueba.
Lucas 22:43, 44
En este pasaje se detalla que el sudor de Jesús se volvió como gotas de sangre debido a la intensa agonía. Es una referencia muy importante porque demuestra que Jesús era humano y sentía una presión enorme. Pero lo más consolador es ver que Jehová no lo abandonó; envió a un ángel para reanimarlo. Esto nos da la total seguridad de que Jehová siempre nos dará el poder que va más allá de lo normal cuando le oremos con el corazón destrozado.
Juan 18:4-9
Aquí se nota que Jesús ya sabía todo lo que le iba a pasar, pero aun así no se escondió. Su valentía al decir “Soy yo” hizo que los soldados retrocedieran. Al estudiar este texto, aprendemos que el Gran Pastor cumple su promesa de no perder a ninguna de las ovejas que Jehová le ha dado, lo cual nos llena de paz al saber que estamos bajo su cuidado celestial.
Lecciones prácticas para nuestra vida
Mantenernos despiertos
La advertencia de Jesús a los apóstoles, “manténganse despiertos”, nos recuerda la urgencia de los tiempos en que vivimos. Espiritualmente no es momento de dormirnos ni de descuidar nuestra rutina espiritual. Debemos mantenernos vigilantes y activos en el servicio de Jehová para no caer en las tentaciones de este sistema.
Evitar la hipocresía
La actitud de Judas nos deja una advertencia muy seria sobre la hipocresía. Él intentó disfrazar su traición con un saludo amable y un beso. Esto nos enseña que Jehová ve las verdaderas intenciones del corazón. En la congregación debemos esforzarnos por mostrar un amor fraternal genuino, limpio de cualquier interés egoísta o doblez.
Responder con bondad
El milagro de sanar la oreja de Malco nos muestra el gran amor que Jesús tenía incluso por sus enemigos. Él no pagó mal por mal. En nuestra vida diaria, cuando recibimos un trato injusto o grosero en el territorio o en nuestro lugar de trabajo, debemos responder con apacibilidad y bondad, reflejando la personalidad de Cristo.
No confiar en nuestras fuerzas
Cuando todos los apóstoles huyeron por temor, entendemos lo fácil que es flaquear cuando confiamos en nuestras propias fuerzas. Pedro estaba muy seguro de que nunca abandonaría a Jesús, pero al final falló. Esto nos aconseja ser modestos, no creernos espiritualmente invencibles y apoyarnos por completo en el espíritu santo de Jehová mediante la oración diaria.
Jesús y los apóstoles se fueron al monte de los Olivos y pasaron por el valle de Cedrón. Era más de medianoche y había luna llena. Cuando llegaron al jardín de Getsemaní, Jesús les dijo: “Quédense aquí y manténganse despiertos”. Luego, Jesús se alejó un poco de ellos y se arrodilló. Se sentía muy angustiado y oró a Jehová: “Que se haga tu voluntad”. Entonces Jehová envió a un ángel para animarlo. Después, Jesús volvió adonde estaban tres de sus apóstoles y los encontró dormidos. Así que les dijo: “¡Despiértense! Este no es momento de dormir. Ya ha llegado la hora para que sea entregado a mis enemigos”.