Reflexión para hoy
Una advertencia puede incomodarnos, pero muchas veces es una muestra de interés. Si alguien ve que vamos por un camino peligroso y guarda silencio, difícilmente diríamos que eso es amor. Por eso, este texto me ayuda a ver la corrección de Jehová desde otra perspectiva. Cuando él señala una conducta o una actitud que necesitamos cambiar, no está buscando humillarnos; está tratando de proteger nuestra amistad con él y evitarnos consecuencias dolorosas.
La dificultad está en cómo reaccionamos. A veces el orgullo nos hace concentrarnos más en quién nos dio el consejo, en el tono que usó o en si creemos que otros también deberían recibirlo. Pero una pregunta más útil sería: “¿Hay algo aquí que Jehová quiere que yo vea?”. Esa actitud puede convertir un momento incómodo en una oportunidad de crecimiento.
En la práctica, cuando reciba un consejo basado en la Biblia, puedo evitar responder de inmediato. Primero puedo orar, revisar el principio implicado y pensar con calma en qué ajuste podría hacer. Incluso si la manera de expresarlo no fue perfecta, quizá el contenido me beneficie.
Las advertencias de Jehová demuestran que no se desentiende de nosotros. Él sigue dándonos oportunidades para corregir el rumbo. Verlas como una expresión de amor puede ayudarnos a reaccionar con humildad y a cambiar antes de que un pequeño problema se vuelva más serio.