Jeremías 37:2
En Jeremías 37:2 me recuerda que Jehová comunica con suficiente claridad como para que la responsabilidad de responder sea real. Al mirar personas que tuvieron acceso al mensaje, el 37:2 me ayuda a ver su obediencia. En 37:2, esa obediencia se vuelve concreta. Personas que tuvieron acceso al mensaje conecta 37:2 con mi confianza en Jehová.
En Jeremías 37:2 me motiva a esto: puedo revisar si una enseñanza que ya conozco está influyendo de verdad en mis decisiones o solo me resulta familiar. Para mí, el 37:2 convierte esa idea en orientación sobre obediencia. En 37:2, quiero practicar obediencia. Si aparece presión, 37:2 me recuerda obediencia antes que miedo.
En Jeremías 37:2 me enseña que Sedequías y quienes lo rodeaban oyeron las palabras de Jehová pero decidieron no hacerles caso. Al pensar en la diferencia entre oír y obedecer, el 37:2 me lleva a revisar obediencia. El 37:2, unido a la diferencia entre oír y obedecer, puede recordarme escoger obediencia con calma cuando surja presión.