Jeremías 27:5
En Jeremías 27:5 me impresiona la combinación de poder y propósito de Jehová. Él no solo posee fuerza inmensa; sabe cómo usarla para dirigir los acontecimientos hacia el cumplimiento de su voluntad. Eso me da seguridad cuando el panorama mundial parece desordenado. Lo que para mí es una sucesión confusa de cambios políticos nunca deja a Jehová sin control sobre su propio propósito.
En Jeremías 27:5 me recuerda que la creación puede fortalecer mi confianza en momentos de incertidumbre. Mirar la complejidad de la vida o la magnitud del cielo pone mis problemas en otra escala. No los vuelve insignificantes, pero sí me ayuda a recordar quién escucha mis oraciones. El Dios que hizo la tierra no queda superado por una situación que yo no sé cómo resolver.
En Jeremías 27:5 aprendo que Jehová tiene autoridad legítima sobre la tierra porque él la creó. Los gobernantes humanos pueden parecer muy poderosos, pero ninguno posee el planeta por derecho propio. Esa perspectiva me ayuda a mantener las jerarquías en su lugar. Respeto las autoridades relativas, pero mi obediencia principal pertenece al Creador, cuya capacidad y derecho de dirigir superan cualquier estructura humana.