Jeremías 23:3-4
En Jeremías 23:3-4 me enseña que Jehová actúa como un Pastor atento, no como un gobernante distante. Nota la pérdida de cada oveja y organiza cuidado para fortalecer al rebaño; su compasión me da seguridad cuando necesito ayuda. Este pensamiento me ayuda a revisar una costumbre antes de llamarla normal o aceptable.
En Jeremías 23:3-4 me anima ver cómo puedo buscar a quien falta, incluir al nuevo y ofrecer compañía sin esperar que me la pidan. Una bienvenida constante ayuda a que otros vuelvan a sentirse parte del rebaño. Así puedo usar mis recursos sin olvidar a quienes llevan una carga más pesada. La tercera cuestión me recuerda que una diferencia no es automáticamente un pecado.
En Jeremías 23:3-4 aprendo que Jehová reúne con cuidado a quienes han sido dispersados. Aprendo que su propósito incluye seguridad y alimento espiritual, por lo que la congregación debería ser un lugar donde nadie permanezca aislado. Por eso convierto esta enseñanza en una decisión visible cuando trato con la persona.