18:1-6
La imagen del alfarero destaca la paciencia y el interés de Jehová por formar una personalidad limpia. La forma del barro dependía de la respuesta de la pieza a las manos del alfarero. Eso me enseña que Jehová puede ayudarnos a cambiar, pero debo cooperar con su guía y no resistirme cuando señala una debilidad.
La humildad se ve cuando admitimos que necesitamos ajustes, en vez de defender cada preferencia personal. La imagen no presenta a Jehová como alguien caprichoso, sino como un formador que busca un resultado útil. Aceptar un ajuste temprano puede evitar que una mala tendencia se vuelva más difícil de corregir.
Yo quiero permanecer moldeable en las manos de Jehová y aceptar su guía antes de que un problema se endurezca.
Jehová tiene autoridad para moldear a su pueblo, pero la ilustración también muestra que él observa cómo respondemos a su guía. Si aceptamos la corrección, puede ayudarnos a cambiar y a ser más útiles. La imagen del alfarero muestra que Jehová puede cambiar su trato con una nación cuando esta cambia de actitud. También me recuerda que mis decisiones influyen en la forma en que Jehová puede utilizarme, así que no quiero volverme rígido ante la corrección.