Comentario 1
En Proverbios 30:2-3 aprendo que el verdadero conocimiento no proviene de la sabiduría humana, sino de Jehová.
Agur reconoce sus limitaciones, y eso me enseña a ser humilde.
Como cristiano, no me apoyo en mi propio entendimiento, sino que busco siempre la guía de la Palabra de Dios y de su organización.
La humildad me protege de la autosuficiencia y me acerca más a Jehová.
Comentario 2
En Proverbios 30:4 me enseña que solo Jehová tiene el poder de controlar la creación.
Ningún ser humano puede recoger el viento o establecer los confines de la tierra.
Esto me recuerda que la creación prueba la existencia y soberanía de Jehová.
También me fortalece al predicar, porque me ayuda a explicar que solo Dios y su Hijo tienen la capacidad de salvarnos y dar vida eterna.
Comentario 3
En Proverbios 30:5-6 es importante recordar que las palabras de Dios son puras y no necesitan añadidos.
Como testigo de Jehová, no debo ir más allá de lo que está escrito ni dejarme guiar por tradiciones humanas.
Cuando sigo estrictamente lo que dice la Biblia, Jehová me protege como un escudo y me libra de caer en enseñanzas falsas.
Comentario 4
En Proverbios 30:7-9 aprendo a pedirle a Jehová cosas que me ayuden a mantenerme fiel: ni riqueza ni pobreza extremas.
Si tengo demasiado, puedo olvidarme de Jehová; y si tengo muy poco, puedo verme tentado a hacer lo incorrecto.
Este equilibrio me ayuda a confiar en que Jehová siempre me dará lo necesario, y así mantengo su nombre limpio y sin mancha.
Comentario 5
En Proverbios 30:11-14 me enseña que hay generaciones que deshonran a sus padres, son arrogantes y hasta maltratan a los pobres.
Como cristiano debo luchar contra esa tendencia que se ve tanto en el mundo actual: la falta de respeto, la altivez y la crueldad.
En la congregación debo cultivar el amor, la humildad y la compasión hacia los demás.
Comentario 6
En Proverbios 30:17 es importante respetar profundamente a los padres.
El versículo habla de una consecuencia severa para los que los desprecian.
Hoy, aunque tal castigo no sea literal, sí aprendo que Jehová ve como grave el irrespeto a la autoridad que él ha establecido en la familia.
Ser obediente y agradecido con los padres honra a Jehová.
Comentario 7
En Proverbios 30:20 aprendo que la mujer adúltera simboliza la falta de arrepentimiento, al cometer un error y decir “no he hecho nada malo”.
En mi vida, debo ser honesto y reconocer mis errores, sin justificar el pecado.
Jehová aprecia a quienes se arrepienten sinceramente y buscan su perdón, en lugar de esconder o negar sus malas acciones.
Comentario 8
En Proverbios 30:24-28 me enseña que hasta las criaturas más pequeñas pueden dar lecciones de sabiduría.
Las hormigas, langostas o damanes no tienen fuerza, pero sobreviven porque actúan con previsión, organización y refugio.
En la congregación, aunque me sienta pequeño o débil, puedo ser sabio si sigo la guía de Jehová, me mantengo unido a mis hermanos y preparo mi espiritualidad para tiempos difíciles.
Comentario 9
En Proverbios 30:30-31 aprendo que la majestad y la firmeza, como las del león, enseñan confianza.
No se trata de ser agresivo, sino de mostrar valentía y seguridad en la fe.
Como testigo de Jehová, debo mantenerme firme al predicar, al enfrentar oposición o al defender mis creencias, sabiendo que Jehová está conmigo.
Comentario 10
En Proverbios 30:32-33 es importante no dejar que el orgullo o la ira me dominen.
Así como la leche batida produce mantequilla, la ira alimentada produce peleas.
Si me equivoco, es mejor reconocerlo y guardar silencio en vez de justificarme.
El autocontrol y la humildad ayudan a mantener la paz en la congregación y en la familia.